El viernes, en el espacio dentro de Hora 25 de la cadena SER, La cena de los idiotés, uno de los invitados fue Willy Bárcenas, del presunto conjunto musical Taburete.
Escucho semanalmente este espacio y me quedé alucinada con el tipo, en las presentaciones no me enteré de quién era, pero si, le pega todo la mierda de opiniones que fue vertiendo durante toda la conversación. Efectivamente como dicen por aquí, él pensará que de vivir en algo parecido su situación sea de privilegio.
Luego Aimar estuvo consultando con un experto en la región que expuso la realidad, aunque efectivamente pre-Bukele las pandillas condicionaban la vida de prácticamente toda la población, ahora no hay libertad de prensa y viven en una dictadura con todo lo que eso conlleva.
Por si no lo conoces hay una serie de 7 episodios de podcasts dedicados a Bukele y su historia, en “Central, las series de Radio Ambulante Studios”, llamado “Bukele: el señor de los sueños”.
Puñeteros pijos “canallitas”, creo que no puedo odiarlos más.
Habrá dicho eso porque pensará que el no es uno de los que acabaría en la cárcel. No como su padre, que pese a gestionar chanchullos para el partido en el poder acabó en la cárcel.
Está de moda ser ignorante y se muestran orgullosos de las tonterías que sueltan.
El jodidísimo relato y sus mil millones de caras, eso es a lo que juegan estos bastardos, ir sembrando semillas de que es mejor una supuesta felicidad, sin valores ni libertades, bajo un gran hermano que un sistema democrático, imperfecto y con sus contradicciones, que parece no proveer del todo...pero en el proceso se privatiza lo publico en beneficio de pocos, se tontea con el bitcoin o cualquier abalorio brillante, además de vender al débil al carcelero, haciendo del carcelero una corporación.
Estoy de acuerdo en que todo el mundo tiene derecho a dar sus opiniones, pero los medios tienen que ser responsables a la hora de dar altavoz a unas voces u otras. A mí, que sé de mapas, no tendría sentido que me llamasen a una tertulia para hablar sobre las mejores prácticas en nutrición o deporte, y por esa misma razón no hay por qué llamar a músicos (por muy famosos que sean) a hablar de política. Que sea buen músico (o mejor dicho, que a la gente le guste la música que hace) no hace que su opinión de mierda sea considerada en valor.
Pues eso depende del programa, también. La cena de los idiotés es un espacio distendido y simpático en el que no se necesita ser experto en nada, un espacio agradable y ligero. Estoy seguro de que con dos dedos de frente, este cretino no habría ido al programa, todo el mundo sabe que es un poco indeseable, pero tampoco, supongo, esperaba nadie una defensa tan descarada de Bukele y su régimen. Simplemente, los fachas van tan sobrados que han perdido cualquier atisbo de pudor y aprovechan cualquier cosa para meter su mensaje con total descaro. Antes se guardaban sus propuestas más radicales para sus colegas, pero ese tiempo acabó. Espero, eso sí, que tomaran nota para el futuro.
Lamentablemente, tengo que estar muy de acuerdo en esa falta de pudor. Cada vez es más común escuchar comentarios racistas, xenófobos o directamente hijoputescos en cualquier contexto y lugar.
Antes se las guardaban para los suyos y en la barra del bar hablando bajito, ahora se sienten respaldados en las instituciones y en los medios. Ya no ya filtro alguno. Cualquiera de esas opiniones en la calle hace años te granjería una hostia.
Uno ya no sabe si son ricos porque son cabrones, o son cabrones porque son ricos.
Escucho semanalmente este espacio y me quedé alucinada con el tipo, en las presentaciones no me enteré de quién era, pero si, le pega todo la mierda de opiniones que fue vertiendo durante toda la conversación. Efectivamente como dicen por aquí, él pensará que de vivir en algo parecido su situación sea de privilegio.
Luego Aimar estuvo consultando con un experto en la región que expuso la realidad, aunque efectivamente pre-Bukele las pandillas condicionaban la vida de prácticamente toda la población, ahora no hay libertad de prensa y viven en una dictadura con todo lo que eso conlleva.
Por si no lo conoces hay una serie de 7 episodios de podcasts dedicados a Bukele y su historia, en “Central, las series de Radio Ambulante Studios”, llamado “Bukele: el señor de los sueños”.
Puñeteros pijos “canallitas”, creo que no puedo odiarlos más.
Fue alucinante, sí. Escuché en su momento el podcast de Radio Ambulante, es buenísimo y deja bastante claro que la solución Bukele no es una solución.
Habrá dicho eso porque pensará que el no es uno de los que acabaría en la cárcel. No como su padre, que pese a gestionar chanchullos para el partido en el poder acabó en la cárcel.
Está de moda ser ignorante y se muestran orgullosos de las tonterías que sueltan.
El jodidísimo relato y sus mil millones de caras, eso es a lo que juegan estos bastardos, ir sembrando semillas de que es mejor una supuesta felicidad, sin valores ni libertades, bajo un gran hermano que un sistema democrático, imperfecto y con sus contradicciones, que parece no proveer del todo...pero en el proceso se privatiza lo publico en beneficio de pocos, se tontea con el bitcoin o cualquier abalorio brillante, además de vender al débil al carcelero, haciendo del carcelero una corporación.
Estoy de acuerdo en que todo el mundo tiene derecho a dar sus opiniones, pero los medios tienen que ser responsables a la hora de dar altavoz a unas voces u otras. A mí, que sé de mapas, no tendría sentido que me llamasen a una tertulia para hablar sobre las mejores prácticas en nutrición o deporte, y por esa misma razón no hay por qué llamar a músicos (por muy famosos que sean) a hablar de política. Que sea buen músico (o mejor dicho, que a la gente le guste la música que hace) no hace que su opinión de mierda sea considerada en valor.
Pues eso depende del programa, también. La cena de los idiotés es un espacio distendido y simpático en el que no se necesita ser experto en nada, un espacio agradable y ligero. Estoy seguro de que con dos dedos de frente, este cretino no habría ido al programa, todo el mundo sabe que es un poco indeseable, pero tampoco, supongo, esperaba nadie una defensa tan descarada de Bukele y su régimen. Simplemente, los fachas van tan sobrados que han perdido cualquier atisbo de pudor y aprovechan cualquier cosa para meter su mensaje con total descaro. Antes se guardaban sus propuestas más radicales para sus colegas, pero ese tiempo acabó. Espero, eso sí, que tomaran nota para el futuro.
Lamentablemente, tengo que estar muy de acuerdo en esa falta de pudor. Cada vez es más común escuchar comentarios racistas, xenófobos o directamente hijoputescos en cualquier contexto y lugar.
Antes se las guardaban para los suyos y en la barra del bar hablando bajito, ahora se sienten respaldados en las instituciones y en los medios. Ya no ya filtro alguno. Cualquiera de esas opiniones en la calle hace años te granjería una hostia.