El dilema
El viernes, en el espacio dentro de Hora 25 de la cadena SER, La cena de los idiotés, uno de los invitados fue Willy Bárcenas, del presunto conjunto musical Taburete. Si alguien no conoce el espacio, muy divertido, en él Aimar Bretos lleva invitados y habituales, cada uno de ellos propone un dilema y los otros plantean su postura con respecto a él. El mencionado y supuesto músico planteó el suyo, que consistía en proponer una dictadura como la de Bukele en la que todo el mundo es feliz, nadie teme a la delincuencia y la vivienda es accesible. Manuel Jabois y Ángeles Caballero dijeron que no les gustaría vivir bajo un régimen así y explicaron algunos de los problemas que genera una situación como la de El Salvador con bastante contundencia. Pero Willy Bárcenas no se quedó ahí, al final, admitió que, de ser salvadoreño, preferiría a Bukele. No se puso ni colorado.
Bukele, que está encerrando a personas sin juicio en auténticas pocilgas donde reinan la tortura y los asesinatos, donde desaparece la gente para siempre y los encarcelados no tienen posibilidad de defenderse porque el régimen ha decidido que son pandilleros, lo sean o no, tengan antecedentes o no, donde los derechos humanos más básicos han dejado de existir, es un criminal. La falsa ambigüedad exhibida por Bárcenas y sus solo aparentes dudas, me dejaron bastante claro que la jugarreta del supuesto músico, ídolo de los más furibundos niñatos del barrio de Salamanca de Madrid, fue algo muy pensado. Aprovechó la invitación a una cadena de radio más bien progresista para introducir un mensaje reaccionario y dibujar un mundo feliz alrededor de una dictadura asesina como la de Bukele. Seguramente todavía se está riendo con sus colegas y dándose codazos mientras la asistenta le sirve un vino.
Entiendo que todo el mundo tiene derecho a expresar sus opiniones, pero lo cierto es que su grupo supuestamente musical y él mismo me han parecido siempre terriblemente mediocres, como sus amigos Hombres G, y se me escapa su presencia en los medios, pero bueno, todo el mundo tiene sus gustos y sus pasiones inconfesables, así que supongo que tienen la suficiente relevancia mediática como para salir en todas partes. No sé si soy quién para decir que no deberían haber invitado a este señor al programa, no es asunto mío, en el fondo. Pero joder, qué morro tienen, qué bien se lo montan, cómo aprovechan cualquier resquicio para metérnosla doblada. Apenas es capaz de explicar el dilema que propone porque hasta él se da cuenta de lo profundamente problemático que es y la sensación que está causando, pero joder, se sacó la chorra allí mismo. Me dio mucha vergüenza escucharlo. El 94% de los muertos en las cárceles de Bukele son inocentes y no tienen relación con las pandillas. Pero es de esperar que los pijos se dejen seducir por un presidente con aspecto de proxeneta.


Uno ya no sabe si son ricos porque son cabrones, o son cabrones porque son ricos.
Escucho semanalmente este espacio y me quedé alucinada con el tipo, en las presentaciones no me enteré de quién era, pero si, le pega todo la mierda de opiniones que fue vertiendo durante toda la conversación. Efectivamente como dicen por aquí, él pensará que de vivir en algo parecido su situación sea de privilegio.
Luego Aimar estuvo consultando con un experto en la región que expuso la realidad, aunque efectivamente pre-Bukele las pandillas condicionaban la vida de prácticamente toda la población, ahora no hay libertad de prensa y viven en una dictadura con todo lo que eso conlleva.
Por si no lo conoces hay una serie de 7 episodios de podcasts dedicados a Bukele y su historia, en “Central, las series de Radio Ambulante Studios”, llamado “Bukele: el señor de los sueños”.
Puñeteros pijos “canallitas”, creo que no puedo odiarlos más.